lunes, junio 15, 2009

jueves, junio 04, 2009

Después de leer un artículo de Matt Ridley que apareció en la publicación de National Geographic correspondiente a febrero de 2009

Puede cuestionarse cada afirmación que hizo Darwin, tal y como puede ponerse en duda cualquier hecho, afirmación o idea; pero lo que no se puede cuestionar, es que éste científico fue un visionario, pues logró anticiparse alrededor de 150 años con sus planteamientos en lo que respecta al desarrollo y adaptación de los seres vivos

La particularidad de las condiciones que ofrece el ambiente a un ser, tienden a influir no sólo en la vida de éste, sino también en la de su descendencia; logrando de esta manera, resultados positivos o negativos que funcionan como consecuente- y a la vez como antecedente-en la selección natural, produciendo de esta forma, que a largo plazo existan modificaciones que van de cada ser a la especie que pertenece, y de la especie a cada ser. Y esta dinámica en las relaciones entre seres de una misma especie, y también entre seres de distintas especies, fueron descritas porque Darwin logró deducir en el área del trabajo de campo, lo que hoy en día se puede leer gracias a la genética. Y es por eso que se puede cuestionar lo de Darwin por rutina, ya que hacerlo con argumentos es en este momento más que difícil, imposible; pues se sabe que El ADN no sólo confirma la realidad de la evolución, sino que también es muestra, en el nivel más básico, de cómo esta reconfigura las cosas vivientes. Y eso de que (Darwin) nunca entendió, […], que un organismo no es para nada una mezcla de sus padres sino el resultado conjunto de montones y montones de rasgos de individuos que pasaron a su madre y su padre de sus propios padres, y antes de sus abuelos, podría ser cierto si Darwin no hubiese tenido contacto con fósiles, o al menos si no supiéramos si lo hizo. Lo más alentador y positivo de este artículo de difusión, es que cita sucesos que son pruebas concretas que acreditan lo que algunos desvaloraron porque creyeron especulaciones; especulaciones que ahora sabemos fueron afirmaciones del futuro.

Dámaris Mariel Zulín

lunes, mayo 11, 2009

Nueva adquisición para la bodega de abandonos

¿A caso no es el presente eso que muere precisamente cuando nace?
L. Alonso Linares

La libertad de elegir, no es algo así como una característica única de los humanos. Eso lo comprenden muy bien los gatos; el patio de la segunda planta de la casa en la que duermo, lo eligió un gato que parece una camisa blanca que ha sido lavada muchas veces. La libertad para elegir, es para los humanos algo que vale por estar en papel; mientras que para los gatos es cuestión de naturaleza.

Nunca me han agradado los gatos como para tener uno en mis brazos, o como para acariciarlo sin tenerlo en mis brazos, o como para ponerle la arena a su cajita o como para comprarle o construirle una cajita, para luego conseguirle arena suficiente como para poder cambiarla y que la cajita no quede sola. Es muy patético eso de tener una cajita de arena a la que le falta la arena. Hay ocasiones en que pienso construir una, y también pienso comprar arena. Antes no lo hice, no tenía gato, y ahora no es que tenga pero a veces es como que tengo gato y a veces hasta como que tengo caja de arena, o bueno la gente me hace sentir que tengo gato. Yo no quiero al gato blanco-amarillento, sin embargo no me molesta que sea un okupa. He visto pocas veces a ese gato, pero en una ocasión me dijo: Hay que comprender la fortuna de que el suelo que pisas no puede ser más grande que las cuatro patas que lo cubren.

La gente que a veces duerme en la segunda planta de esta casa, dice cosas como se fue tu gato, el gato se asustó cuando terminé de subir las escaleras y saltó, o ¡había un gato allá arriba! o, ¿qué tenés gato? ¿Cómo se llama el gato?, ¿Ese tu gato es gato niño o gato niña? ¡Me asustó el gato… …o no sé si yo lo asusté! – ¡Santi-…Pero se fue! Ese no es mi gato, ¿Cómo putas voy a ser dueño de un gato? ¡Nadie puede ser dueño de un gato! Suelo pensar o no sé si lo digo. Casi siempre, cuando ven al gato, ya no es hora para saber qué es lo que uno hace, sino que es hora para hacer lo que no se sabe por qué se deja de hacer en otros estados, y se hace se esté o no se esté en esa casa en la que a uno le es más habitual despertar. Nunca me han agradado los gatos como para tener uno en mis brazos, pero desde hace no mucho tiempo me simpatizan porque sí saben qué es eso de las libertades sin conocer categorías jurídicas o filosóficas.

Una de estas tardes-si se le pude llamar tarde a la mitad del día- estaba acostado en el suelo, y tenía la música con suficiente volumen para disfrutarla yo y alguien que se acercara a esta casa. Esa tarde, yo estaba entre dormido y despierto, y me desperté entre la música, y los gritos que venían de la calle. Los gritos eran obra y magia de los hijos de los vecinos, de los amigos de los hijos de los vecinos, y de los primos de los hijos de los vecinos. Antes de verlos supe por qué gritaban, pues cuando abrí la puerta de la sala, vi a un gato en el costado izquierdo de una de las esquinas que forman dos de las paredes más próximas a la calle. Lado izquierdo cuando se entra a la casa claro, pues cuando se sale es el lado derecho, y cuando se abre la puerta de la sala para entrar, está atrás; mientras que cuando se abre la puerta de la sala para salir está en frente, y la constante es la ausencia del gato, independientemente del lado al que se percibe que está dicha pared, que en algunos estados parece el piso. Pero ante esa negra excepción efímera que maullaba, les dije a los niños que no, que ni le tiraría agua y que tampoco le lanzaría piedras, ni zapatos, ni nada, ni que llamaría a la UMO, ni nada, ni que les permitiría que intentaran bajarlo con sus métodos ortodoxos, ni nada. Les pedí que ya no imitaran el llanto del gato ni la furia del perro de enfrente. Temí-en silencio-, que ese gato negro se pudiese poner más nervioso, y que posteriormente desarrollara algo malo en torno a sus facultades cognoscitivas; y es que no siempre se sabe qué hacer con un gato que padece una loquera de esas no incluidas en ningún compendio de psiquiatría o compendio de lo que sea. Nunca nadie se ha tomado la molestia de decirme cómo es eso de la intervención en crisis para gatos, así que al igual que las cosas sobre las que si me han dado indicaciones, terminé haciendo las cosas muy a mi manera.

Los niños no son gatos, al menos no todo el tiempo; les pedí que se fueran y se fueron, y no es que le pedí al gato que se fuera, pero le pedí que se quedara, y eso e lo mismo pero al revés. Aproveché para fotografiarlo a pesar de que parecía estresado. Cerré la puerta, y seguí en lo mío hasta que desperté de nuevo. La música se había terminado, y decidí salir para conseguir cigarros. Para mi sorpresa, el gato todavía en el mismo lugar y todavía llorando. Tomé una o dos fotos más, y de nuevo a lo mío.

Ya tipo a mitad de la tarde, descubrí que el gato había bajado a la defensa de la ventana del primer cuarto abandonado de esta casa grande. Ya no estaba tan cerca del ángulo que es consecuencia de la intercepción de las paredes. Dejó de estar como subrayando una de las paredes desde poco antes al área de intercepción con la otra parte de la estructura que simulan una de esas cosas que a veces son aburridas tanto en concreto como en abstracto, y dejó de estar en la parte habitable de la pared para pasar a la estructura metálica que resguarda la ventana. Dejó de estar en la pared, y no, no estaba como un cuadro que pende de un clavo; pero tampoco estaba como ahora, es decir con algunas patas sobre algunos de los filos -que no cortan- de los elementos solaires del conjunto ventana. De nuevo fotografié al gato. ¡Es que se veía tan bien! Y no me quise dar el lujo de perder del todo esa imagen; perder del todo por eso que no soy muy bueno con la cámara que aunque no es la mejor del mundo, si se emplea de manera distinta a cómo lo hago, es capaz de sacar fotos más potables. Bueno, las fotografías no son agua o cualquier otra cosa que pueda beberse o algo similar, y también es cierto que el tema no soy yo y la fotografía, sino Elías. Decidí llamarle así; Elías en caso de ser niño, y sino sólo le bajaba a Ely y ya.Lo funcional de este enredo de nombres, es que dejó de ser el gato.

Después de las fotografías a mitad de la tarde, regresé a lo mío. Salí de esta casa pequeña cuando se acercaba la hora de ir a esperar a unos amigos que pasarían la noche conmigo. Me fui deseando que Elías siguiera allí a la hora de regresar para que lo vieran los que venían, y así fue, ellos vinieron a esta casa mientras yo regresaba, y mientras Elías seguía en el mismo sitio; y estuvo cerca del ángulo aún cuando todos comenzamos a caminar hacia otros estados. Todas las personas, que esperaba vinieron, y todos nos fuimos a cenar ya después de los primeros pasos hacia otros estados. Elías se quedó en la esquina, y cuando regresamos, Elías no se había movido. Alguien sugirió que lo bajáramos porque a lo mejor y le daban miedo las alturas, y yo dije que no pues un perro vecino todavía ladraba de vez en cuando, y ese un perro vecino es el perro vecino que asustó a Elías. Y es que según las versiones de Marcela-como de doce años- y la de Andrés-tipo de nueve-, Elías llegó hasta esta casa en la que duermo, después de haber sido atacado por una vecina-la vecina de al lado derecho cuando se entra a esta casa; vecina que es también la misma pero al otro lado cuando se sale de esta casa en la que también lloro. Pero Elías no llegó a esta casa inmediatamente después de que lo asustó la señora que habita esa otra casa con problemas de lateralidad. Es que al Elías le acontecieron cosas sólo comparables a las que a ese brujo que dicen que cogìa con la vieja del Nico; pues la señora vecina de los que vienen a esta casa, echó al Elías-en ese entonces gato- cuando apenas había entrado, y salió a encontrarse con una horda de niños, y no es que Elías sea un dulce, pero tuvo que huir, y entró a la casa que es la casa de enfrente cuando salgo de esta casa, y se fue a topar con ese perro llorón que adoptó semblante de enojado frente al Elías, y según sé ,le ladró bastante, y quizás lo persiguió hasta chocar contra la puerta de esa que es la casa que no está enfrente cuando voy entrando a esta casa en la que alguna vez hubo conejos. Lo de que chocó no me lo dijeron, pero un perro que llora cuando no están los dueños, no es digno de fiar si llora a pesar de que le dejaron comida. Y esta mi afirmación es cierta si no es sólo de pose la honestidad que se les ve a los dos niños y a la niña de la casa que está enfrente cuando salgo de ésta. Eso de por qué llora ese perro blanco no sé y a lo mejor luego sí, pero ahora no, ahora lo del Elías. Elías salió corriendo a esta casa en la que hay fotos de mi infancia, porque a menos que haya huido corriendo de espaldas, ésta es la casa que le quedó más inmediata, porque es sensato pensar que corrió en dirección contraria a los ladridos del perro, y eso lo determiné después de reconstruir la escena muchas veces, así que yo soy el único que puede valorar las alternativas de escape del Elías que entró a esta casa en la que hay fotos de mis muertos; y que esta casa fue la más próxima, y que el perro chocó, son dos afirmaciones racionales en torno a la odisea de Elías; sobre todo si se considera que son similares las puertas tanto de esta casa que queda a mi espaldas, como la de la que está enfrente cuando me voy hacia cualquier parte o Hacia ninguna lugar. Y no es que por ser similares son próximas, pero es que tienen puertas por las que pasa un gato pero no un perro cuando están cerradas. Está claro que cada una de las afirmaciones son racionales; aunque sabemos que no todo lo lógico o racional es cierto; pero eso no importa, lo relevante es que Elías vino a esta casa en la que fue como el presente, si a éste se le considera como un intervalo que se caracteriza por tener un inicio con muchos antecedentes y un final con muchos consecuentes. Lo último lo traigo a relucir, porque Elías llegó a esta casa para refugiarse de lo que le aconteció durante el intervalo de persecución. Mientras lo vi dormir en la esquina de la intercepción de las paredes, recordé es soneto de Basho del que pongo la traducción completa del portugués al castellano que realizó James Joyce: Elías tiembla/ es su cola/ un abrigo para perros.

De cómo llegó, hasta ese lugar tan cercano a la parte del techo que se humedece sin que la golpee la lluvia, luego, otro día mejor; ahora no. Ahora con eso de que volvimos de cenar y Elías todavía en el mismo sitio. Pero salimos ya cuando era casi el siguiente día, el siguiente día al día que vino Elías, y cuando regresamos no recuerdo si todavía estaba, recuerdo que sí pero da igual si no. Durante esos estados, uno más que para ver lo que pasa está para ver lo que pasó hace poco que parece hace mucho, y lo que hace mucho que parece hace poco, y no hay derecho para exigir demasiadas cosas, pero en fin algo debe haber; pero llegó un momento en que ya no había gato. Y ese momento fue después de haberme ausentado de la mayoría de los amigos durante el inicio del día después del día del gato. No puedo dejar de pensar en cuando me di cuenta que Elías ya no estaba, y no sé si alguien lo bajó pero no importa. No sé cómo me creí dueño de un gato. Él sólo eligió una parte insignificante de esta casa durante varios pares de horas en los que esa parte pasó de ser insignificante a ser el gravicentro. Desde entonces, esa parte insignificante de esta casa es una oración y Elías es el sujeto tácito, y quiero ser tu canción desde el principio al fin, y si tú fueras la luna yo sería el sol y te hice caso en eso de volverme nube y buscaste la lluvia bajo otro cielo y que tus ojos son como perlas y tus dientes como luceros. Por más lugares comunes o repetidos que se puedan recordar, Elías no se repite en el mismo sitio de esta casa.

Me parece muy ridículo ese alguien que le puso un collar al gato blanco-amarillento, y así les debo parecer - o seguramente más- a los que ven a ese gato que no lleva puesto un collar pero que lleva puesto un nombre. Prefiero referirme a él como Elías- no como Ely-, ya que comprendo que las cosas son mejores como se recuerdan y no como son, o cómo pudieron ser, o cómo serán, o como todas las permutaciones o conjugaciones o alternativas o cómo uno las quiera nombrar; pues es mejor recordar lo que uno cree y no lo que fue. Y eso es independiente de si se está en esta casa sin gato ó en esta casa sin gato.

Ahora hay más cosas que duelen en esa bodega que no se queda en esta casa cuando me marcho; y es que La memoria es la única. maleta frágil que no puede sufrir registros. en los aeropuertos o estaciones, y es que esa caja de arena hace que me tropiece, y no tiene arena; y mucho menos Elías. Y es que la esquina de esas dos paredes, y la armazón de metal que protege la ventana, sugieren lo mismo; sugieren que Elías volverá. Y la foto de ese gato negro, en una de las paredes de la sala de esta casa, hace que me recuerde de lo mismo; me hace recordar que es imposible que se vuelva a lo que ya sólo es una fotografía.

miércoles, abril 22, 2009

Sobre el Día de la Tierra

En relación a este día, no puedo dejar de pensar en un aforismo de Nietzsche que forma parte de Aurora y que es el número 286 de este gran libro. Aquí lo transcribo-el aforismo, no el libro-:

Los animales domésticos

¿Hay algo más repugnante que el sentimentalismo hacia las plantas y los animales por parte de sujetos, que desde su nacimiento, han causado estragos en el mundo vegetal y animal, como si fueran sus más feroces enemigos, y que acaban pretendiendo que les quieren tiernamente sus debilitadas y mutiladas victimas? Ante cosas de esta naturaleza es preciso que el hombre sea serio, si se trata de un individuo que piensa.

martes, marzo 24, 2009

LA REESTRUCTURACIÓN DE ARENA, no es sólo necesaria para quienes conforman este partido, sino que también, es una prioridad para la derecha, y no sólo para estos dos sectores, sino también para el país; pues muchos de los errores cometidos durante los últimos cuatro periodos de gestión presidencial, no son causa únicamente de la mala voluntad política y de la obediencia ciega a un programa basado en principios ideológicos alejados de las necesidades reales de desarrollo del país, sino que también, muchas de las decisiones erróneas que en algún momento se tomaron, fueron por consecuencia de la incapacidad de la oposición para evitarlas, y esta incapacidad, no es sólo en términos aritméticos-número de diputados por ejemplo-, pues en el área de la táctica y estrategia, la oposición tuvo carácter reaccionario, careció de alianzas efectivas, y el partido político de oposición más importante, fue un partido que se desfragmentó por la incapacidad de entendimiento interno, un partido sin una base social notable por razones de honor, y sin un liderazgo que lograra llegar más allá de los afines en cuanto a principios y ubicación política.

Es necesario que la dirigencia de ARENA, deje de hacer interpretaciones ligeras sobre las razones por las cuales será la ex oposición la que estará a cargo del poder Ejecutivo, pues el fracaso electoral del que recientemente se hicieron acreedores, es el fruto de una larga lista de errores que determinaron las características y condiciones en las que Mauricio Funes deberá tomar las riendas del país.

En ARENA, deben considerar, que esta derrota no es únicamente la consecuencia de haber dejado a un lado a cuadros políticos con mejor perfil que el del ex candidato a la presidencia, ni pueden pensar que se debió únicamente a la baja presencia de éste frente a las cámaras, pues en este punto, hay algo muy, pero muy interesante e incuestionable; a pesar de la constancia con la que aparecía Ávila en los medios, siempre contó con baja presencia, y al decir baja presencia ocurre, que se están omitiendo las palabras presencia no muy productiva , y no se está insinuando poca presencia, pues los medios nacionales fueron saturados con tal de levantarle el perfil, y esto, se logró hasta cierto nivel, pero no hasta el nivel necesario para que ARENA venciera al Frente.

Querer reducir el desgaste político producido por una antología de errores de 1989 a 2009, a sólo un fracaso de campaña electoral, es negativo, demagógico y sobre todo, una muestra de poca voluntad política y ausencia de madurez y respeto a la población y a la militancia, pues no deben creer que porque casi la mitad de los electores votó por ellos, sólo la otra casi mitad de los electores es la que ha sido afectada por la sucesión de malos gobiernos.

Es válido que los miembros históricos de ARENA o quien sea, o quienes sean, pretendan echarle la culpa a la crisis internacional, pero no es suficiente, pues muchos de los principios -que han llevado a la actual crisis- son los mismos que por años y años se han abanderado en este partido como axiomas para regir el rumbo del país; y estos principios han estado alejados del nacionalismo, pues el nacionalismo en ARENA ha sido una palabra de adorno, y lo que en verdad ha sido significativo en este partido, han sido los dogmas del neoliberalismo, y como tales -como dogmas- ha sido un sacrilegio cuestionarlos, y se han aplicado de forma mecánica o no se han adaptado de la mejor forma a la situación del país, provocando que el progreso planteado en el discurso oficial, sea diferente al progreso obtenido en la realidad; pues los resultados en las urnas no tienen como causa que los salvadoreños seamos ciegos al desarrollo, o que seamos ciegos a la crisis ya sea interna o externa, o que nos vonvirtieran en ciegos, pues no es difícil reconocer en qué ha progresado el país y a qué se debe la evolución en esas área, y por lo tanto, es inconcebible que se quiera ignorar lo que quedó claro en las urnas: el rumbo por el que va el país no es el mejor, se necesitan cambios.

Como muestra de unidad, está muy bien que de forma transitoria, los ex presidentes sean los encargados de un proceso que hasta el momento debe ser más de análisis que de transformación; y la presencia de los miembros fundadores, también es necesaria para que no se vea un partido desfragmentado, pero, viendo hacia el futuro,la presencia de los presidentes honorarios y de los miembros históricos, funcinará sólo en la medida que éstos sean capaces de reconocer cuáles son los ideales de partido que pueden tener trascendencia para ser ideales de nación, y cuáles son los ideales de partido que ya no tienen lugar por estar desfasados y descontextualizados. Pues en serio, y sólo por decir algo, ya eso de llamar al odio y llamar a la intolerancia con frases como El Salvador será la tumba donde los rojos terminarán tiene menos vigencia ahora que durante los días del conflicto armado, pues no se puede estar acusando a un partido de llamar al odio de clases, mientras se incita a la intolerancia ideológica.

Durante los días en que ARENA, fue parte de la oposición al PDC histórico, contaban con un elemento bastante fundamental, elemento del que ahora carecen: tenían un líder, pues independientemente de las acusaciones y de las pruebas que existen contra el fundador de este partido en torno a asesinatos, masacres, y todo tipo de acciones al margen de la ley, lo que no se puede negar, es que este señor fue un líder con un poder de convocatoria como ningún otro hombre de derecha lo ha tenido en la historia del país, y en aquel momento, luego de haber perdido las elecciones contra Duarte, el liderazgo es lo que le valió a d'Aubuisson para seguir al frente del partido después del fracaso en las urnas, pero ese liderazgo, o esa clase de liderazgo no es una cualidad- o atributo- de Ávila; así que quizás en esta ocasión, no es lo más conveniente que el hombre que fue el líder del partido durante la campaña, sea el líder de la nueva oposición.

Y al hablar de liderazgos en torno a la oposición, hay que señalar, que durante los últimos años, ha existido un sector, que más que apoyar al gobierno, ha cuestionado a la oposición representada por el FMLN, y este sector puede dividirse en dos; por un lado, los que cuestionaron al Frente por alejarse de los ideales revolucionarios que se tuvieron en este partido hasta antes de 1983; pero este sector simultáneamente ha cuestionado al gobierno; por otro lado, están los que se movieron hacia el centro, y es este último sector de personas que no son bien vistas entre círculos de izquierda, el que sin duda jugará un papel protagónico paralelo al que desempeñe ARENA, pues el primer sector, se encargará más de cuestionamientos ideológicos desde principios revolucionarios y cosas por el estilo, mientras que el segundo sector, se ha mostrado muy bondadoso en lo que respecta a las políticas que ARENA vino implementando como gobierno, y es por lógica un aliado directo a la nueva oposición, como también, no puede ignorarse el trabajo de oposición política no partidaria que pueden jugar algunas figuras conservadoras de notable trayectoria anticomunista.

Hasta el momento, la reestructuración o evaluación interna de ARENA, ha parecido sólo un show mediático en el que se han dado directrices, y no se puede dejar de señalar esto, por más que digan que es consulta, ya que la última derrota comenzó con un proceso interno similar que algunos calificaron de telenovela; claro, hay una diferencia muy, pero muy fundamental, y es que en el proceso anterior se jugaron una elección, pero ahora deben hacer las cosas diferentes-si es que en realidad están dispuestos a seguir con la misma bandera-, pues no les bastaran los cambios superficiales, ya que se están jugando el futuro del partido, y los cambios cosméticos les pueden servir, pero para esto deberán trabajar los próximos cinco años para desgastar al nuevo gobierno, y simultáneamente deberán evitar o propiciar la creación de una nueva fuerza; político-electoral; pero esto, sería algo totalmente negativo, ya que sería algo así como un berrinche por recuperar el poder que traería consecuencias demasiado grandes. Es por eso, que no se puede dejar de afirmar que el país no necesita que ARENA cambie de forma, sino de contenido.

jueves, marzo 19, 2009

D1A INTERNACIONAL DE LA POEZ1A


domingo, marzo 15, 2009

¿Seguirá afectando la campaña de miedo después de este día?

Los incidentes de violencia electoral que acontecieron durante lo largo de la campaña, generaron un ambiente de tensión en la ciudadanía; y por esta violencia, ha aumentado la probabilidad de que para este día acontezcan sucesos que manchen el proceso para elegir al Ejecutivo, o al menos, han hecho que se generalice el miedo a las reacciones que puedan surgir por parte de aquellos miembros, activistas o simpatizantes del partido que no será proclamado ganador.

Bien ha hecho el Tribunal Supremo Electoral(TSE) con llamar a los partidos y fórmulas a que respeten los resultados, pues de la posición de los líderes dependerá en gran medida la reacción de los seguidores ante los resultados que obtenga el partido de su preferencia, y es que si de algo debe estar consiente cada salvadoreño, es que independientemente de si se obtiene el resultado que promovió con su voto o no, el candidato que resulte ganador será el presidente de todos los salvadoreños y no sólo el presidente del sector que lo eligió. En este punto, es de esperar que la próxima gestión logre superar a la actual, pues será insoportable seguir viendo a un jefe de gobierno que trabaja más en pro de los beneficios de su partido que en pro de resolver los problemas de la nación, y esto es así, cuando lo que en realidad hace falta es un jefe de Estado.

Fue muy genial que el TSE enfocara este día como el de a elegir a nuestro presidente; pero hubiese sido mejor, que la campaña completa se enfocara en torno a esta idea, a través de la toma de un papel mucho más protagónico por parte de dicho tribunal; ya que parece que será muy difícil que las bases del partido no elegido, logren ver al candidato del partido rival como presidente de la república, y hacer esta afirmación no es tomar en cuenta únicamente las diferencias ideológicas o de afinidad, sino que también es considerar la forma en que se enfocó la propaganda(acusaciones, denuncias, difamación, etc.). Y es esta forma con la que fue demasiado permisivo el TSE, pues es cierto que existe libertad de expresión, pero también hay límites que hasta el momento no se vieron marcados ni por el tribunal, ni exigidos por los ofendidos a través de un método eficaz que se alejara de posiciones reaccionarias como las que caracterizaron la última etapa del trabajo electoral del FMLN.

La violencia que aconteció, se atribuye en los medios de comunicación -con más presencia- a la dirigencia y militancia del partido que para estas elecciones fue la opción de izquierda. Algunas de las personas afines al FMLN, atribuyen la violencia a elementos infiltrados o a fanáticos al interior de sus filas. Pero, es obligatorio, que se reflexione en torno a la relación que existe entre el manejo o forma de la campaña con cada uno de aquellos hechos que empañaron el proceso electoral, pues no basta con pactos entre líderes si se quiere evitar la violencia, si se quiere promover la gobernabilidad; sino, que también es necesario que se evite promover el odio y temor tal y cómo se hizo a través de la descontextualización de lo que debió caracterizar al proceso. Nada es tan evidente, y tan triste como saber que nuestra clase política luchó por ganar las elecciones a un costo social muy alto. No sé qué fórmula ganará; pero estoy seguro, que será difícil que ya mañana queden olvidados los golpes bajos, ya que el miedo y el odio no se superan de un día para otro.